Ewan Mcgregor
Son difaciles los domingos. O más bien, lisa y llanamente difíciles. Este país está increíblemente desconectado entre sí. Para una persona que se crió en ciudades, vivir en un lugar así se hace a ratos insoportable. O al menos estando tan lejos de todo lo que ya conozco, de todo lo seguro. Me dan ganas de renunciar y volver; pero qué fracaso y qué mal. Tengo que decirme que ya pasó un mes, que queda poquito. Pero es tan raro, pareciera que tengo una vida paralela, aparte y que Conce es sólo un recuerdo, y no quiero que lo sea. Me ha costado comenzar a crear lazos porque cuesta entablar una conversación que no sea banal. Ayer hubo una especie de carrete de tribunal y sí, lo pasé bien, pero a medida que pasaba el tiempo se hablaba de pega y de gente de pega y de gente de acá y de gente de la ciudad grande cercana y gente perteneciente al infame grupo de pacos porque al parecer todos tienen familiares, pololos o amigos pacos, y yo piola y sola con mi acab. Dije la otra vez que me dab...